Jazmín de invierno
Ahora que definitivamente ha llegado el frío, nuestras plantas pueden comenzar a sufrir algunos problemas típicos de esta época. El otro día ya nos encargamos de darte algunos consejos para el mes de noviembre, pero hoy queremos hablarte de una planta que, como bien indica su nombre, aguanta bastante bien las bajas temperaturas.

Se trata del jazmín de invierno, una planta perteneciente a la familia de las oleáceas originaria de la zona occidental de China, donde ha sido cultivada desde hace milenios. Este arbusto de hoja caduca puede alcanzar los tres metros de altura. Sus ramas, largas y arqueadas, crecen en desorden. Por su parte, las hojas se dividen en foliolos y las flores hacen su aparición en invierno, cuando el jardín se ve tan ausente de color.

Jazmín de invierno

Cuidados básicos

Como ya te hemos comentado, se trata de una especie bastante resistente. Tolera toda clase de terrenos y situaciones, aunque crecerá y florecerá mejor al sol y protegido, en suelos fértiles y con un buen drenaje. Aunque no es una planta trepadora, es mejor guiarla por una pared o algún otro tipo de estructura, ya que carece de órganos especializados para la sujeción o el agarre. Si dispones de espacio suficiente, puedes dejarla crecer libremente.

Poda

La poda del jazmín de invierno es necesaria para que se desarrolle con fuerza y no se enmarañe. Lo mejor es hacer la poda rigurosa nada más acabe de florecer, hacia marzo. Por otro lado, es importante que sepas que, aunque tolera los recortes severos, es mejor sustituir la planta.

Jazmín de invierno

Usos

El jazmín de invierno es genial para cubrir muros, paredes, celosías, telas de cierre o cancelas. Sin embargo, debido a su temprana floración, es recomendable asociarla con otras trepadoras que florezcan en otra época del año.-