La flor de las Maravillas
La llamada Flor de las Maravillas es una de las preferidas de los amantes de la jardinería gracias a los colores tan brillantes que tienen, además de que son realmente bonitas y necesitan poco mantenimiento. Hay distintas variedades, cada una de ellas con ciertas particularidades y que las hacen perfectas para adaptarse a casi cualquier ambiente.

Puedes encontrar tipos de maravillas que soportan las condiciones más extremas de sequía y también las que soportan las más extremas de humedad, así que sea cual sea el ambiente de tu hogar o jardín encontrarás la perfecta para ti. También puedes encontrar especies que son híbridos y que se adaptan tanto a la sequía como a la humedad, pero tienen la pega de que son estériles.

Es una flor en color amarillo, dorado o naranja que puede tener también diferentes aromas, desde muy intensos hasta los más suaves. Necesitan plantarse en lugares en los que reciba mucha luz del sol, y tener el suelo con un muy buen sistema de drenaje. Es una flor que no necesita muchos cuidados durante el período vegetativo, pero sí los mínimos para que no se estropee. Si no la cuidas bien aparecen síntomas claros de marchitamiento, especialmente cuando necesita más agua de la que le pones.

El riego tienes que hacerlo cuando el suelo se haya secado totalmente, y debes humedecerlo pero sin empaparlo. Un buen truco que hay para que florezca más es ir retirando las flores que se estropean para así dejar sitio a que crezcan nuevas y sea más bonita. No es una planta que exija fertilizante pero sí puedes aplicarle una vez un fertilizante equilibrado para ayudarla a crecer.

Una de las mejores virtudes que tiene la maravilla es que gracias a su aroma y sabor amargo está siempre libre de plagas e insectos. Únicamente podrían acercársele saltamontes, así que tendrás que vigilarlo.