La Flor de Pascua para Navidad
La flor de Pascua (poinsettia), es la gran estrella junto a los árboles de navidad. Es la flor más habitual que decora los hogares en Navidad. La floración de la planta tiene un característico color rojo, alcanzando su máxima belleza en pleno invierno, a pesar de eso su resistencia al frío es más bien escasa. Conseguir que la planta florezca en años posteriores requiere bastante esfuerzo.

La duración de la flor de Pascua depende del estado en que se encuentre cuando la compramos. Es fundamental que el ejemplar se vea vigoroso y goce de buena salud. Las hojas deben ser verdes y gruesas. Respecto a las flores, tenemos que ver que comienzan a brotar, eso es un claro signo de frescura. Son pequeñas, normalmente de color amarillo y se sitúan entre las brácteas rojas, que son como unos grandes pétalos.

Las flores de Pascua son muy bonitas para Navidad pero son especialmente sensibles al frío. Cuando lo sufren, pueden llegar a perder todas sus hojas en pocos días. Tampoco soporta los cambios bruscos de temperatura entre el frío del exterior y el calor del hogar, es mejor no sacarlas a la terraza.

La Flor de Pascua requiere luz natural, humedad y una temperatura que ronde los 16ºC. No pueden estar expuestas directamente a la luz del sol ni a los corrientes de aire. Los riegos deben ser moderados y con agua tibia. Es importante saber que cuando terminen las fiestas navideñas, la flor de Pascua pierde sus brácteas y se suele tirar a la basura. Sin embargo, con los cuidados precisos, la planta vuelve a florecer, mientras tanto la deberemos guarda en absoluta oscuridad.