La importancia de la poda en verano
¿Sabías que la poda en verano es imprescindible? Si quieres que tus plantas sigan con el mismo brío y la soltura que las caracteriza, es muy aconsejable. El verano ya comienza, pero lo más recomendable es que la poda de verano se haga desde mediados de julio hasta mediados de septiembre. ¿Cuál es el objetivo? Fortalecer las plantas y eliminar todos los tallos que están restándole vigorosidad a la planta.

A la hora de hacer la poda, tienes que tener en cuenta que, para no debilitar ni estropear la planta, debes eliminar cerca de dos terceras partes de la vegetación total de la planta, dejando el resto intacto. En cuanto a las ramas, deberán quedar siempre a la misma altura, aunque también es recomendable vaciar la planta por dentro eliminando aquellas ramas que se tocan entre ellas y que se molestan entre sí para crecer y desarrollarse.

La importancia de la poda en verano
Sin embargo, hay plantas que requieren de un cuidado especial. Por ejemplo, las hortensias necesitan una buena poda durante esta época, si quieres que durante la siguiente primavera vuelva a sorprenderte con un nuevo estallido de colores y flores. También debes podar los rosales, que después de la floración estarán bastante débiles. Para eliminar el ramaje estropeado, tendrás que acortar los laterales entre un tercio y la mitad de su longitud.

Es importante que cuando vayas a podar las tijeras estén muy limpias para evitar contagiar enfermedades entre plantas. Para los árboles, deberás evitar agujeros o tijeradas mal dadas para que no aniden las plagas. También es importante que esperes a que termine por completo la floración de la planta. Además, la poda será la aliada perfecta para las plantas que hayan sufrido un golpe de calor durante los días de altas temperaturas.