La Kalanchoe, una planta poco exigente
La Kalanchoe es una planta que apenas necesita atenciones ni cuidados. Además, algunos científicos afirman que esta especie logra que las personas se sientan mejor.

Así que si necesitas un poco de alegría en tu vida o simplemente te gusta tener plantas en casa pero a penas tienes tiempo para ellas, ¡aquí tienes la especie ideal!

Se trata de una planta pequeña, resistente, de hojas grasas, con flores de vibrantes colores. Una de sus principales características es su inflorescencia, que podemos observar en las pequeñas flores agrupadas en una misma rama.

La Kalanchoe es también llamada “planta de días cortos”, ya que florece en la época del año en que el día es más corto. La planta tarda unas 8 semanas en florecer y lo hace con gran intensidad, emanando pequeñas flores de diferentes colores: blanco, rosa, rojo, amarillo, morado… Colores muy vivos que contrastan completamente con sus amplias hojas, que son de un intenso verde brillante.

La Kalanchoe, una planta poco exigente
Además de hacer de nuestro hogar un lugar agradable, otra de las ventajas que tiene la planta es que sirve como purificadora del ambiente, ya que sus hojas absorben las substancias químicas y toxicas que pasan por el aire.

Aunque no se sabe exactamente de dónde proviene la planta, se cree que fueron los chinos quienes la exportaron a América, ya que crece de forma natural en China. Por otro lado, la planta también crece naturalmente en Madagascar y en el África meridional y sudoriental

Actualmente hay unas 200 variedades de Kalanchoe, que puedes ubicar tanto en el interior como en el exterior. Solo necesita un poco de agua una vez a la semana durante el verano y una vez cada dos semanas en invierno. Como consejo, puedes añadir al agua un poco de abono para plantas cada dos o tres semanas. Esta planta prefiere un punto de luz y no es muy exigente con la temperatura, aunque prefiere ambientes cálidos.