La Melisa, una planta con múltiples usos
La Melisa es una de las plantas aromáticas y terapéuticas más valoradas del mediterráneo, un ejemplar ideal para hacer infusiones calmantes así como para utilizar en el ámbito de la perfumería.

Perteneciente a la familia de las lamiáceas, esta hierba perenne también conocida como Toronjil u Hoja de Limón se convierte en un hermoso ejemplar decorativo y también en un aromatizante natural (similar al limón) para tu hogar… ¿Te gustaría cultivarla en casa? ¡Te contamos sus características, claves de cultivo y usos prácticos!

Características

Esta planta puede alcanzar entre los 60 y 90cm de altitud y posee tallos herbáceos de sección cuadrangular, hojas pecioladas con margen dentado y un intenso color verde. En cuanto al aspecto más ornamental, estas plantas regalan hermosas florecillas blancas o rosadas que, no obstante, son una fuerte atracción para las abejas.

Cuidados

La Melissa officinalis (este es su nombre científico) debe plantarse en lugares soleados o a la semisombra, siempre en ambientes de clima apacible y protegido de las heladas que podrían incluso provocarle la muerte.

También es muy importante que procures que el sustrato en el que se encuentra sea permeable y algo húmedo (pero con un buen drenaje para que el agua no se encharque). No obstante, en realidad esta planta no exigirá más que un riego semanal.

Usos

Esta planta puede tener un uso ornamental, aromático, culinario y medicinal y todo lo anterior a la vez si quieres. En este sentido, mientras la planta crece en tu jardín o maceta cumplirá los dos primeros propósitos, mientras que al podar sus tallos o tomar sus flores podrás utilizarlas para usos tan variados como hacer refrescantes tés para verano, infusiones tranquilizantes para el sistema nervioso, bolistas anti-polillas para los armarios y también para aderezar un montón de deliciosos platos.