La nandina, una planta muy navideña
En pleno puente de la Constitución, muchas familias aprovechan estos días de fiesta para decorar sus hogares con los típicos adornos navideños. Además del árbol de Navidad, uno de los elementos que no suele fallar son las plantas, que hacen una magnífica función decorativa.

La nandina, por ejemplo, es una planta muy típica de estas fechas, ya que es cuando se encuentra en su mayor esplendor, gracias al bello e intenso color de sus flores y hojas que, en invierno, son rojas (por eso acompañan en colorido a la decoración de Navidad.

Características

También conocido como bambú sagrado, este arbusto de la familia de las berberidaceae y de origen asiático, puede llegar a medir dos metros y el crecimiento en anchura puede igualar su altura. Se compone de numerosos tallos que crecen desde la base. Por su parte, las hojas son lanceoladas y el color de éstas cambia a lo largo del año.

La nandina, una planta muy navideña

Diferentes colores según la estación

La originalidad de esta planta reside en el cambio de color que tiene dependiendo de las diferentes estaciones del año. Mientras que en primavera sus hojas tienen una tonalidad verde suave, en otoño conserva un rosa intenso que se va tornando a rojo escarlata en invierno.

Cualidades y cuidados de la nandina

Este arbusto tiene un sinfín de cualidades. Por un lado destaca por su resistencia a las bajas temperaturas y a las plagas, aunque sus flores atraigan a algunos insectos. Por otro, se trata de una planta muy fácil de mantener y de cultivar en jardines, formando setos o macizos bajos, además de poder estar en macetas y jardineras. Eso sí, prefieren los suelos ricos y con buen drenaje y necesitan lugares con abundante luz.

La nandina, una planta muy navideña

Flores y frutos

Durante el verano es cuando tiene lugar la floración. Su flores, blancas y pequeñas, están agrupadas en grandes panículas de inflorescencias en el extremo de los tallos. En cuanto a sus frutos, que aparecen en otoño, son pequeños, esféricos, de un rojo brillante y, lo más importante, tóxicos.