La ‘oreja de elefante’, una preciosa planta decorativa
Probablemente el nombre de ‘oreja de elefante’ no te diga nada en el mundo de las plantas, pero seguro que una vez veas su imagen la recordarás.

Esta planta decorativa es también conocida como marquesa o colocasia, y se reconoce sobre todo por las enormes hojas ovales en forma de corazón o de flecha de márgenes ondulados que pueden ser más vistosas incluso que las flores que crecen en la planta. De hecho, se dice que es incluso recomendable cortarlas en el momento que aparecen para enviar así todos los nutrientes de sus raíces a sus hojas y no a éstas.

La ‘oreja de elefante’ tiene sus orígenes en la India, por lo que es de una naturaleza bastante sensible al frío. Por ello, en los meses de más frío del invierno o en climas que sean mucho más fríos de lo que es recomendable para la planta, es necesario resguardar la planta de las bajas temperaturas para que no muera. Para mantenerla, la temperatura ambiente no debe bajar de los 10 grados.

Aunque en general acostumbramos a comprar estas plantas decorativas cuando ya están bastante crecidas, si te animas a plantarlas debes tener en cuenta que la marquesa necesita un buen proceso de preparación de la tierra, con la limpieza y cultivo de ésta a base de abonos (líquidos, a poder ser). Además, debe de estar también muy bien alimentado para garantizar que esté correctamente nutrida durante el periodo vegetativo, cuando desplega las grandes hojas que le dan este divertido nombre.

No negaremos que es una planta que necesita bastantes cuidados especialmente cuando ha pasado poco tiempo desde la plantación, pues necesita ser regada frecuentemente. Cuando arraigue, sin embargo, sólo necesitará pulverizaciones constantes sobre las hojas y raíces, pero no un riego propiamente dicho.

Su origen indio hace también que necesite recibir sol, aunque de forma prudente, sin que los rayos del sol le toquen constantemente durante todo el día, por lo que los lugares a media sombra son los mejores para su cultivo.