La patata: un tubérculo muy útil
Todos pensamos en la patata como en uno de los alimentos básicos que no pueden faltar en nuestros platos. Es una planta anual, que suele plantarse a mediados de marzo, aunque en climas cálidos la plantación puede hacerse con anterioridad.

Las patatas que consumimos no son en realidad el fruto de la planta, sino que son los tubérculos que la patatera tiene bajo tierra.

Además de su uso alimentario en todo tipo de recetas, la patata también posee virtudes medicinales. Es calmante y emoliente. Os voy a dar una lista con preparados a base de patata que sirven para aliviar diversas enfermedades:

— Varices y pies inflamados- Se ha de pelar una patata cruda y rallarla. Se coloca la ralladura de la patata en un paño o tela, preferentemente de un material natural, como el algodón, y se aplica sobre la zona inflamada. Puede mantenerse la cataplasma durante toda la noche. Esta receta también sirve para quien padece asiduamente de varices; en este caso, se repetirá cada noche el tratamiento durante el tiempo que sea imprescindible para notar alivio. Este remedio no tiene contraindicaciones.

— Tratamiento para forúnculos, abscesos y picaduras de insectos – Se procede de igual forma que en la receta anterior, puesto que al fin y al cabo se trata también de rebajar una inflamación. En lugar de aplicar la ralladura a través de una tela, es preferible aplicarla directamente sobre la zona afectada, cubriéndola después con una gasa y vendándola para que no se escape la gasa. Cambiar cada dos o tres horas.

— Quemaduras de primer grado, es decir, las que no dan lugar a ampollas – Se cuece una patata con piel. Se pela tras haberla cocido y se machaca con un tenedor. Añadir dos cucharadas de aceite de oliva virgen, amasar, y aplicar sobre la zona, vendándola acto seguido. Se cambia dos veces al día.