La Perpetua, una planta de gran resistencia
Son muy bonitas y no podrían ser más fáciles de mantener. Por algo será que a la Perpetua, como se llama esta planta, también se la conoce como la ‘siempreviva amarilla’.

Se trata de una planta que puede llegar a alcanzar unos treinta centímetros de altura, de muchas ramificaciones, hojas ovaladas de color verde que también llegarán hasta los 10 centímetros, y tallos más bien cortos.

Esta planta pueden dar flores de color blanco, rosa o púrpura, ejemplares muy llamativos no sólo por el intenso color que los caracteriza, sino también porque tienen tal brillo que puede parecer que las hayamos barnizado. De hecho, conservan el color incluso tras haber sido cortadas, y mantienen un aspecto bastante saludable hasta cuando están secas.

Por eso, si no tienes mucho tiempo para dedicarte a las plantas o a la jardinería a pesar de que te gustaría, esta planta es perfecta para ti, pues es una planta resistente que necesita unos cuidados muy básicos.

La Perpetua necesita un grado de humedad bastante moderado, por lo que no tendrás que regarla muy a menudo y no importará si te olvidas de ella durante unos días. Por este motivo precisamente, es importante mantenerla resguardada de la lluvia y ubicarla en sitios donde preferentemente haya sol.

Utiliza para su plantación una substancia que conseguirás de la mezcla a partes iguales entre mantillo y tierra para flores de balcón, y abónala un par de veces a la semana con pequeñas dosis de fertilizante. Si quieres plantar varias plantas juntas, no olvides ponerlas a una distancia prudencial entre ellas de unos 25 centímetros.

Como ves, una planta que luce en casa todo el año y que no necesita demasiada atención para sobrevivir.