La plaga del pino
La plaga del pino afecta, como su nombre indica, a los pinos, aunque también puede afectar a cedros y abetos. Hay muchos métodos para poder acabar con ellas aunque antes de elegir un método debes conocer cómo se reproducen y cómo viven esos insectos. Toma nota de las características de esta plaga para que sepas cómo detectarla y cómo tratarla:

– Los insectos se alimentan de la acícula de los pinos, así que el primer síntoma que podrás ver es la pérdida de ésta ya que se seca y se cae. El mayor problema llega cuando la oruga ya ha crecido y come con más velocidad, lo que suele suceder entre el final de invierno y el principio de la primavera.

– Si el árbol es adulto no suele morirse, pero sí se debilitará y será mucho más vulnerable ante otras plagas.

– Aunque las orugas estén en un único árbol se pueden extender con gran rapidez a los demás, así que procura detectarlas a tiempo para que no te coman todo el jardín.

– Debido al efecto urticante de esta plaga no es conveniente que haya zonas recreativas cercas ya que puede provocar alergias tanto en personas como en animales aunque no las toques, con respirarlas desde bien cerca es suficiente.

– Uno de los métodos para acabar con estas plagas es la destrucción de los bolsones cuando estén bien formados, que suele ser entre noviembre y diciembre. Debes retirarlos y después quemarlos para que no quede ni rastro. Es muy eficaz ya que es ahí donde las orugas hacen su guarida.

– También puedes utilizar trampas de feromonas sexuales de la hembra en las ramas de los árboles cuando sea la época de vuelo ya que así atraen a los machos y se quedan atrapados en su interior, lo que impide que se reproduzcan.

– Pulverizar insecticidas químicos es otra opción y puedes hacerlo durante todo el invierno ya que las orugas todavía son jóvenes y por lo tanto más sensibles al producto. Moja bien los bolsones con el insecticida para matar a las orugas y para eliminar cualquier posibilidad de urticaria.