Las condiciones más favorables para las plagas
Durante las últimas semanas hemos insistido mucho con el tema de las plagas en las plantas, ya que sabemos que sufrirlas es un auténtico fastidio. Para evitarlas, una de las claves es conocer las condiciones climáticas que resultan determinantes tanto para la proliferación de las plagas como de las enfermedades producidas por algunos hongos.

Hoy en Jardín Plantas vamos a hablarte de esas condiciones favorables para las plagas en relación a la humedad y la temperatura. ¿Nos acompañas?

Primavera y otoño

En primer lugar, debes tener en cuenta que las temperaturas suaves (alrededor de los 20º C) son muy determinantes para la proliferación si además vienen acompañadas de las lluvias típicas del otoño y la primavera. Estas condiciones favorecen, por ejemplo, la aparición del oídio. Lo bueno es que el calor del verano, que en muchas zonas ya hemos comenzado a notar, frena su actividad. En cambio hay otras enfermedades que prefieren las temperaturas bajas o medias, las nieblas y la humedad en el ambiente, como los caracoles o las babosas.

Las condiciones más favorables para las plagas

Verano

En verano, sin embargo, las altas temperaturas y la sequedad del aire propician la aparición de otro tipo de plagas, como la araña roja y los trips. Por su parte, la mosca blanca necesita calor y humedad en el ambiente, por lo que suele ser muy habitual en los invernaderos.

Por último, tenemos que hablar de las cochinillas cerosas y estriadas, los pulgones, las hormigas y la polilla del geranio, que son muy comunes desde que comienza la primavera hasta que llega el otoño. Por eso, es importante revisar las plantas constantemente para detectar su presencia y poner en marcha los procedimientos para deshacerse de estas plagas.