Las flores de Bach
Las flores de Bach es una terapia alternativa desarrollada por el investigador inglés Edward Bach como una medicina alternativa. Su concepto es muy claro: relacionar el alma de las personas con sus enfermedades, algo totalmente impensable en la medicina tradicional ya que los medicamentos eliminan los síntomas de las enfermedades pero no sus causas. Esta terapia es muy buena no sólo para armonizar cuerpo y mente en cualquier enfermedad, sino también para llevar una vida sana y cuidar la salud.

Treinta y ocho son las Flores de Bach de las que se extraen las gotas que debes tomar para conseguir en tu organismo las mejoras que estamos buscando. Los tratamientos funcionan siempre y cuando cumplas correctamente con todas las indicaciones, por ejemplo:

– La dosis normal es 16 gotas cada día, cuatro en cada toma (al despertarse, a media mañana, a media tarde y antes de dormir).

– Tienen que tomarse alejadas de las comidas ya que el sabor de los alimentos interfiere con el efecto de las gotas. Si se toma en ese horario es mejor dejar un intervalo de 10 minutos antes o después de comer.

– No saltarse ninguna ni tomar el doble porque nos hayamos olvidado de una toma.

– Dependiendo de las necesidades se podría incrementar la frecuencia de cuatro veces al día, pero nunca podrá aumentarse la dosis de cuatro gotas en cada toma.

Si ves que después de dos o tres semanas de tratamiento con las Flores de Bach no aprecias ningún efecto, probablemente será por una de estas causas:

– La mezcla de flores no era la adecuada. Hay que revisar los síntomas y las descripciones para comprobar que has utilizado las correctas.

– Los cambios se notan aunque sean mínimos, si esperas un cambio enorme de la noche a la mañana no lo notarás.

– Tu positivismo es nulo. En ese caso debes abrir un poco la mente y ser más positivo ya que sino nunca se conseguirá el efecto esperado.