Las flores del otoño
Bastantes plantas perennes mantienen sus flores durante el otoño. Entre las más comunes, podemos encontrar el azafrán de otoño o el ciclamen enano, pero las que destacan son las fresias, los tulipanes, los claveles o los pensamientos. Por otro lado, tenemos el azafrán es una planta bulbosa enana que debe sembrarse en grupos, que al germinar forman flores dobles tubulares. Son de color lila rosado y sus hojas aparecen en primavera. Es importante plantarlas deonde reciba directamente luminosidad solar, aunque se conservan bastante bien en los inviernos de climas templados.

Respecto al ciclamen enano se caracteriza por sus preciosas hojas jaspeadas y lobuladas con tallos delgados. Nos ofrece flores rosadas o blancas, y se suele usar como cobertora al pie de los árboles. Las fresias son plantas originarias del continente africano, que lucen a finales de invierno gran cantidad de flores amarillas, rojas y violetas. Son muy fragantes y realmente decorativas para cualquier expacio. También se adaptan al cultivo en maceta y se mantienen sin problemas durante bastante tiempo una vez han sido cortadas. Son recomendadas para realizar centros florales.

Sin embargo, todas estas plantas cuando crecen deben ser trasladadas a un lugar semisoleado para evitar que sufran daños. El suelo en el que se plantan debe estar drenado y abonado, ya que precisan grandes cantidades de materia orgánica. Tampoco debes olvidarte de regar las fresias durante los primeros días y durante la floración cada tres días si no llueve. Después peudes ir espaciando la frecuencia del riego, hasta que se seque el follaje, momento en el no será necesario regar en absoluto.

Los pensamientos son flores de exterior pero que tiene una vida solamente anual. Puedes encontrar en las tiendas de botánica muchas variedades y colores. Todas ellas proceden de hibridaciones y mutaciones de una especie europea llamada Viola tricolor. Es una de las pocas plantas que tienen flores durante todo el invierno, dando una nota de color. Además son muy fáciles de cuidar y crecen a gran elocidad, aunque no consiguen alcanzar mucha altura. Para su correcto desarrollo deben estar plantados en suelos ricos en nutrientes, procurando que siempre se mantenga húmeda.

Por último, los tulipanes se caracterizan por su flor acampanada, muy apreciada tanto por esta forma como por su colorido. Mientras que los claveles también se cultivan al aire libre, con infinidad de variedades y colores, que soportan muy bien el frío, la humedad y las heladas.