Las plagas más comunes del jardín
Desagradables para las personas y muy dañinas para nuestro jardín, las plagas de las plantas son uno de los peores problemas con los que nos podemos encontrar en el cultivo de nuestros ejemplares.

Sin embargo, cuando no llevamos demasiados años inmersos en el mundo de la jardinería a menudo los problemas nos vienen de nuevo… ¿Sabrías identificar esa plaga que está acabando con tus ejemplares? Si sencillamente no estás muy seguro de poder responder afirmativamente te aconsejamos echar un vistazo para conocer algunas de las plagas más comunes que pueden afectarles.

Son las siguientes:

– Pulgones: Estos diminutos insectos de color amarillento acostumbran a aparecer sobre los brotes y los capullos dejando una sustancia dulce que además atraerá a las hormigas a tu planta. También puedes detectarlos cuando las nuevas hojas salen arrugadas.

Las plagas más comunes del jardín
– Cochinillas: De color generalmente blanco o rosáceo y con una peculiar forma redondeada, estos parásitos fitófagos se reproducen con facilidad y pueden acabar con nuestras plantas antes de lo esperado si no ponemos un remedio a tiempo. Puedes eliminarlas con métodos caseros o productos fitosanitarios.

– Mosca blanca: Es bastante difícil de controlar, pero probablemente puedas hacer algo con métodos caseros como llamar la atención sobre una superficie amarilla pegajosa sobre la que se queden pegadas.

– Gusanos: En opinión de muchos son una de las plagas más desagradables que pueden sorprenderte en el jardín. Aunque todos son preocupantes cuando atacan a nuestras plantas, hay que tener especial cuidado con los que viven en el suelo puesto que son los responsables de destrozar las raíces de las plantas, lo que puede perjudicarlas con mayor gravedad.

– Caracoles y babosas: A pesar del inocente aspecto de estos animales, pueden convertirse en auténticos roedores que destrocen tus plantas. Además, aunque de los primeros ya nos hemos creado una imagen divertida los segundos resultan de lo más desagradables.

Otras de las que preocuparte son las avispas, la mariposa del geranio, las hormigas o las arañas, por ejemplo.