Lazo de amor o cinta, la planta que purifica el aire del hogar
Seguro que conoces la cinta (también llamada lazo de amor o malamadre), ¿verdad? Sin embargo, es posible que no sepas que se trata de una planta purificadora del aire del hogar, según un estudio de la NASA. Este dato, unido a su belleza, la hace imprescindible en casa.

De nombre científico “Chorophytum comosum”, esta planta perenne pertenece a la familia de las liliáceas. Su origen se encuentra en las selvas tropicales de África del sur y actualmente existen más de doscientas especies diferentes. Lo mejor de esta planta es, sin duda, que renueva ambientes afectados por monóxido de carbono y formaldehido presente en barnices, aerosoles y cosméticos.

Su hojas, que nacen de una roseta basal, son alargadas, péndulas, afiladas y de color verde con una banda blanca. Sus flores blancas son pequeñas y de ellas se forman nuevas rosetas que son como plantas en miniatura perfectamente formadas y que, al trasplantarlas adecuadamente, se transforman en plantas adultas.

Lazo de amor o cinta, la planta que purifica el aire del hogar
Para conservar la belleza de sus hojas, la cinta necesita mucha luz y humedad. Si no, éstas palidecen, se estrechan y se arrugan visiblemente. Lo ideal es regarlas moderadamente cada diez días en invierno y un par de veces a la semana en primavera o verano, siempre procurando no formar charcos. Sin embargo, aunque la falta de riego afea la planta, puede reanimarse al volverla a regar, ya que sus raíces tuberosas son capaces de almacenar agua y aguantar sequías.

La planta en interior puede adaptarse a diversas condiciones de temperatura, soportando incluso una zona de baja luz o una estancia fría. En el exterior prefiere luz indirecta o semisombra, ya que el contacto directo con el sol hace que las hojas se vuelven amarillas y se quemen. Es importante que la cinta no baje de los 7º C.