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La limpieza del jardín es aconsejable para que éste muestre un aspecto ordenado. Además, la higiene ayuda a prevenir la aparición de plagas y enfermedades. Otoño e invierno, cuando la actividad del jardín es menor, son las mejores épocas para realizarla. Hay que arrancar las malas hierbas y plantas agotadas y quitar las hojas caídas. También es necesario revisar los tiestos de la terraza, cambiando los que estén deteriorados, así como el invernadero y el estanque.

Durante el otoño el césped, pero también otros rincones del jardín, se llenan de hojas caídas de los árboles. Además de antiestéticas, son perjudiciales, ya que dan cobijo a plagas y pueden asfixiar a plantas pequeñas, que se quedan sin luz. Para eliminarlas hay diversas herramientas. Así, en el césped, una segadora giratoria con las cuchillas bien altas las recogerá y convertirá en polvillo. Los aspiradores de jardín alcanzan todos los rincones. Algunos trituran el material, lo que facilita su descomposición. Los cepillos son ideales para limpiar caminos y senderos. En pequeñas cantidades, las hojas se pueden mezclar con otros desechos en la pila del compost pero, si son muchas, lo mejor es depositarlas en un bidón o bolsa de plástico agujereadas para elaborar mantillo.

Una adecuada ubicación mantendrá el estanque sin problemas, pero al menos una vez al año hay que limpiarlo y reparar los desperfectos. Para que no caigan las hojas al agua, se protegerá con una malla de entramado fino. También se pueden retirar con una red de pesca. Hay que recortar de forma periódica las plantas sumergidas, así como eliminar las maleza (algas). Si son muchas, lo mejor es aplicar un alguicida. En invierno, se retirará la bomba y se guardará hasta la primavera.

Las cañas de bambú se deterioran después de una o dos temporadas de uso. Para que duren más hay que quitarles la tierra y cepillarlas con una jabón doméstico o para jardín. Luego se secan y se introducen los extremos que han estado en contacto con la tierra en un cubo con conservante para madera durante una noche. Se atan en grupos de 8-10 y se guardan en un sitio seco.

El frío y las heladas son un desaliento para muchas especies. Aunque no se piense en hacer nuevas plantaciones, conviene limpiar los macizos, retirando las plantas viejas y aireando el suelo. Antes de que lleguen las heladas y no se pueda trabajar el suelo hay que arrancar las plantas, o lo que quede de ellas, de raíz, con la mano o con una horquilla. Mojar el terreno antes ayudará a que salgan con más facilidad. A continuación se voltea la tierra, retirando los hierbajos al mismo tiempo. Tanto si se va a plantar en primavera con si no, es aconsejable pasar el rastrillo al suelo para dejarlo limpio y ordenado.