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Algunos están considerados buenos para el terreno por su acción fertilizante, pero otros provocan graves daños al comerse raíces y tubérculos de muchas plantas del jardín. Si vemos un gusano de color gris entre nuestras plantas jóvenes será momento de actuar. Su cuerpo es cilíndrico, con la piel lisa y brillante y mide entre 3 y 5 centímetros. Prefiere las plantas jóvenes, sobre todo las artemisas, áster, crisantemos, geranios e iris, siendo la especie más habitual de gusano el Agrotis segetum Shiff. Es un animal nocturno, su especialidad es roer el cuello de las plantas hasta llegar a troncharlas. Para eliminarlos lo haremos a mano si es posible, o usando cebos envenenados o insecticidas cuando sea difícil esta tarea.

El gusano de alambre ( larvas de Agriotes lineatus) gusta de los suelos húmedos. En ellos se encuentra a sus anchas, devorando bulbos, frutos subterráneos, tubérculos o raíces del huerto y jardín. Se trata de una pequeña larva de coleóptero muy fácil de reconocer por su cuerpo alargado, de unos 10 centímetros y largas antenas. Pisotearlos no sirve de mucho ya que su caparazón es muy duro. Es preferible usar insecticidas para suelo, siempre con precaución para no eliminar el resto de fauna útil. También suele funcionar el airear y mullir el suelo, que destruirá los huevos de este voraz escarabajo.

El alacrán cebollero o grillotopo ( Grillotalpa grillotalpa) excava galerías bajo el suelo gracias a sus poderosas patas anteriores provistas de fuertes garras. Es uno de los insectos de suelo con más apetito, se come todo lo que encuentra en su camino: raíces y tubérculos de cebollas, alcachofas, fresas, e incluso, lombrices de tierra y otros insectos. Para combatirlos usaremos cebos envenenados, como una mezcla de arroz o maíz triturado con fosfato de zinc y agua. También se puede enterrar hasta los bordes varios botes con agua y aceite en su fondo, que serán trampas mortales para ellos.

Si en un terreno bien labrado del huerto o jardín plantamos tubérculos o raíces suculentas corremos el peligro de recibir la visita de los gusanos blancos. Son unas larvas arqueadas y de color blanquecino de Anoxia villosa, que devoran a una velocidad de vértigo. En su estado adulto, parecidos a escarabajos, resultan menos amenazadores. Siempre es mejor actuar antes de la puesta de huevos, por los que podemos buscarlos con una azadilla y esparcir insecticida de suelo sobre ellos.