Los perros y las plantas
Si tienes un jardín y también tienes un perro, uno de tus mayores miedos seguro que es que no se coma las plantas o que no las estropee. A los perros, igual que los educas para hacer sus necesidades o para comer, puedes educarlos también para que no ataquen a las plantas y, por supuesto, que no hagan sus necesidades cerca de ellas. El aprendizaje no es difícil, y verás que cuando lo consigas tu perro no se acercará a las plantas más que para olerlas. Mis consejos son los siguientes:

– En primer lugar, edúcalo. Puede llevarte algo de tiempo pero a base de esfuerzo se consigue. Utiliza el truco que utilizarías con un niño cuando hace bien las cosas mientras aprende: dale un premio. Explícale que no puede estropearlas y, acto seguido, dale una galleta o lo que suelas darle fuera de la comida.

- Hazle a tu mascota una zona especial en el jardín con un buen montón de arena para que pueda escarbar y se sienta a gusto. Si eres de las personas que deja a su perro ir por todas las partes de la casa será mejor que olvides este punto, ya que te pondrá todo perdido cada vez que termine de jugar.

– Si destroza alguna planta regáñale, pero no repares los daños estando él presente.

– Un truco para que no se acerque es ponerle a las flores pimienta en polvo, no les hace daño y te aseguras que el perro no se acerque.

– Si le gusta hacer hoyos, rellénalos con ladrillos, verás que cuando vuelva a escarbar varias veces y se tope con el ladrillo no le parecerá tan divertido y lo dejará.

– Utiliza una señal, un poste de madera por ejemplo, para marcar el terreno donde puede hacer sus necesidades. Cuando lo haga allí felicítalo y regáñale cuando lo haga en otro sitio.

Como ves, son unos consejos muy sencillitos pero te ayudarán enormemente a que tu mascota aprenda también a cuidar tus plantas.