Mantenimiento de la jardinería ecológica
Tener un jardín significa amar el medio ambiente, por lo que debemos ser respetuosos con el entorno y apostar por prácticas ecológicas. Como por ejemplo elegir plantas autóctonas ya que son más resistentes al agua, a las plagas y requieren menos cuidados. Por ejemplo, los cactus, el romero, el tomillo o el espliego.

También es buena idea colocar farolas y balizas fotovoltaicas que se alimenten de energía solar. Utilizar para el suelo o el pie de las plantas un acolchado con diferentes materiales de una capa de espesor de 5 a 15 cm. Para ello utilizar materiales como cortezas de pino trituradas, hojas, hierbas, pajas o serrín. En definitiva, todo vale mientras sea natural y no contamine.

Si es necesario, puedes emplear insecticidas admitidos en Agricultura Ecológica como es el caso del Fungicida de Cobre, el Purín de Ortigas o el Jabón de Potasa. Es recomendable usar riego automático con programador que permitirá regar de noche y evitar la evaporación del día producida por el sol y la evaporación.

Con todos estos consejos conseguirás desarrollar una jardinería de bajo impacto que permitirá disfrutar de una actividad acorde con la naturaleza. Recuerda que tener un jardín requiere ciertos cuidados para que no crezcan malezas, evitar plagas y conservar un espacio exterior verde.