Mantenimiento de la neoregelia
La neoregelia es una preciosa planta decorativa de interiores. No obstante, esta especie es una de las más delicadas con las que te puedes encontrar; si a pesar del aviso estás decidido a plantarla, no pierdas ni un detalle de lo que te decimos.

Esta planta de origen brasileño es preciosa para decorar tu salón, pues entre sus hojas verdes en forma de cinta y de bordes dentados son coronadas en el centro por unas brácteas de color rosado o rojo que se mantienen bien durante todo el año.

Precisamente por sus orígenes latinoamericanos esta planta necesita estar continuamente en contacto con la luz solar, en ambientes cálidos que incluso en invierno tienen que superar los 18 grados. Por ello, no es aconsejable cultivar esta planta en zonas de ambientes fríos, pues no tardará en perecer. Sin embargo, sí que puede estar en ambientes fríos siempre y cuando se mantengan continuamente en interiores con calefacción.

Esta planta es sensible también con el riego, pues éste debe efectuarse con agua blanda y nunca con la que contenga cal, muy perjudicial para ella. Además, es preferible pulverizar el agua con algún elemento entre planta y agua para evitar que caiga demasiado directamente sobre la neoregelia y especialmente sobre sus hojas rojizas centrales.

Sus cuidados no acaban aquí, pues además esta planta debe ser abonada cada 14 días, preferiblemente con abonos líquidos y en dosis bastante prudentes.

Su pequeño tamaño de entre 20 y 40 centímetros de altura hace que no sea necesario el trasplante de este ejemplar de la familia de las bromeliáceas, puesto que sus raíces no suelen desarrollarse demasiado. Si aún así debieras hacerlo, la mejor época del año es la primavera.