Margaritas: todo el año bellas
Para tener flores en nuestro jardín durante parte de la primavera y todo el verano e incluso a principios del otoño, una de las mejores opciones son las margaritas.

En este post voy a hablar de la llamada comúnmente margarita y que es una planta arbustiva. Hay otras variedades con el mismo nombre, como la margarita de los prados (Bellis Perennis), que es mucho más pequeñita.

La margarita común o Chrysanthemum frutescens es originaria de las Islas Canarias. Se trata de un arbusto muy resistente que, con el paso de los años, forma grandes pompones, muy anchos y de hasta un metro de altura; esto es algo que hemos de tener en cuenta al elegir su ubicación, puesto que seguramente compraremos la planta pequeñita, sin pensar en el tamaño que puede llegar a alcanzar.

Elegiremos una ubicación a pleno sol; el calor no asusta a la margarita. Sí es más delicada con el frío: soporta las heladas suaves, es decir, temperaturas de hasta -3 grados.

El suelo apropiado para la margarita es el que tenga un pH entre 6,5 y 7. Hay que abonarlo bien para obtener así matas grandes y floraciones abundantes. En lo que respecta al riego, no es exigente, al ser una planta de climas cálidos: cuando se encuentra en plena floración, es decir en primavera y verano, se regará dos veces por semana, y una vez por semana durante el resto del año; de todas formas, en otoño e invierno puede pasar hasta quince días sin riego.

Es una planta muy resistente a las plagas; casi diría que en este aspecto podemos despreocuparnos de ella.

Por todo lo dicho, si buscáis una planta hermosa, perenne, que alegre vuestro jardín durante mucho tiempo y que no os ocasione preocupaciones, elegid sin duda la margarita. No os arrepentiréis.