Mini-jardines en recipientes de cristal
A veces no es necesario tener un gran espacio exterior para disfrutar de la jardinería tanto como un niño con un juguete nuevo. De hecho, a menudo encontramos opciones de lo más interesantes en lo que a cultivos en espacios reducidos se refiere… No vamos a convencerte para cultivar bonsáis, cactus ni para hacer vuestro diminuto huerto en el ventanal, sino para una idea mucho más original y laboriosa: hacer un mini-jardín dentro de un recipiente de cristal.

¿Cómo? En Jardinplantas proponemos una pequeña guía que puede ayudarte a realizar los primeros pasos, ¡no te la pierdas!

Este es un paso a paso aproximado, aunque el cultivo puede variar en función de algunos factores como las mismas plantas que escoges, el tipo de recipiente o el entorno en el que se encuentra.

Mini-jardines en recipientes de cristal
1. Escoge el recipiente que más te guste teniendo en cuenta que el tamaño debe ser lo suficientemente ancho como para permitir la plantación de al menos un par de ejemplares pequeños y para añadir también algunos elementos decorativos.

2. También debes elegir las herramientas más indicadas para trabajar en el recipiente en función de sus formas. Si es profundo y de difícil acceso, por ejemplo, probablemente necesites algunos instrumentos con los palos más largos.

3. Coloca un poco de grava en el fondo de recipiente y mézclala con otra cantidad de arena; si la forma del jarrón de cristal lo hace demasiado difícil lo mejor es que utilices un embudo.

4. Marca los puntos donde quieres plantar cada una de las plantas haciendo un ligero agujerito para marcar la ubicación. Entonces ya puedes proceder a colocar cada uno de los diminutos ejemplares que has comprado (asegúrate de que no se desarrollen demasiado o tendrás que quitarlos) en el lugar que más te guste y colocar también aquellos elementos decorativos que habías imaginado: maripositas, mariquitas, piedras… ¡Depende de tus gustos!

5. Una buena idea práctica y decorativa es colocar piedrecitas alrededor de los bordes donde la arena y el cristal se juntan para aplanar la tierra y evitar que las hojas toquen el sustrato y dando un valor añadido al diseño del mini-jardín.

Ya ves, es más fácil de lo que parece y el resultado es de capricho… ¡No esperes más para crear el tuyo propio!