Mudanza con plantas
El mantenimiento y el cuidado de una planta es un trabajo duro y costoso, aunque al final tiene su recompensa, al convertirse en un objeto más de decoración del hogar. Por ello, cuando nos trasladamos de vivienda es importante contar con ellas para causarles el menor daño posible, siguiendo unos pasos determinados en su mudanza. Existen dos maneras de hacer una mudanza con plantas:

– Llevarlas tú mismo en tu vehículo o en uno de alquiler apropiado. Si deseas cuidarlas muy bien, ésta es la mejor opción. Si el viaje es corto riégalas hasta uno o dos días antes de moverlas. Si es largo deberás tener mayor cuidado al embalarlas. Además, es conveniente que evites que se lleven cualquier golpe. De todas maneras, las hojas superiores deberán ser cortadas para un mejor manejo al ser embaladas. Has de tener en cuenta que muchas de ellas se dañarían si no las podas.

– Si vas a hacer la mudanza a través de una empresa, lo preferible es dejarlas para el final de la carga. De esta manera, no quedan en medio del mobiliario y no sufren el riesgo de ser aplastadas o dañadas. Sin embargo, si no se puede realizar un último viaje solo para ellas y deben viajar con los muebles y cajas, entonces deben estar embaladas profesionalmente de acuerdo al tiempo y clima y siempre estar semiabiertas. El agua que deberán tener depende del tiempo, clima, si están bajo techo o no, etc.

Lo importante es, de acuerdo al tamaño o la fragilidad de cada planta o cada flor, evaluar la mejor manera para su traslado. Recuerda que pueden morir si no son cuidadas debidamente. De todas formas, si transportarlas se convierte en un problema muy grande, el mejor paso es cortar más de una rama de cada planta que se vaya a dejar atrás y volver a disfrutar de ella en tu nuevo hogar.