Multiplicación de trepadoras por semillas
Los arbustos o plantas trepadoras pueden multiplicarse de 5 formas diferentes: por semillas, esquejes, acodos, injertos o división de matas. Uno de los más comunes es por semillas, y es sobre el que me gustaría escribir hoy para que tengas todos los detalles para hacerlo. Este método es perfecto para conseguir híbridos cruzando dos especies de trepadoras.

El único inconveniente que te encuentras reproduciéndolas por semillas es que no puedes obtener plantas exactamente iguales a la llamada planta madre, ya que el resultado será la combinación de padre y madre. Eso supone que a lo mejor no hereda las características maternas que a ti te interesa. Con los demás métodos de multiplicación sí que conseguirás plantas idénticas a la madre.

Recolección de semillas

Lo primero que tienes que hacer es conseguir las semillas, que bien puedes recolectarlas de las trepadoras que ya tengas o bien puedes comprarlas en cualquier tienda especializada. En el caso de que las compres, elige siempre semillas de calidad que estén envasadas al vacío y a las que le quede todavía un amplio margen a su fecha de caducidad. Si las recolectas, que sea siempre cuando ya se hayan desarrollado completamente.

Romper el letargo

Todas las semillas necesitan romper un letargo antes de poder sembrarse, y algunas de ellas necesitan un tratamiento para poder fomentar la germinación. En otros casos se podrán sembrar de forma directa, eso depende de la especie que hayas elegido. El letargo se puede romper de tres maneras: con estratificación fría, con estratificación normal o con agua hirviendo.

Para la estratificación fría deberás tenerlas durante 2-3 meses a 4ºC. Para la estratificación normal bastará con rajar o erosionar la capa externa de cada semilla. En cuanto a hacerlo con agua hirviendo, deberás meterlas en agua en ebullición y después en agua fría.

Siembra

Lo más normal en la multiplicación por semillas es hacerla en recipientes, como por ejemplo macetas, bandejas o semilleros, aunque también puede hacerse directamente en el suelo. En el caso de optar por el suelo, tienes que prepararlo muy bien y dejarlo mullido, suelto y enriquecido con turba y arena o con mantillo.

La época para la siembra varía en función de las semillas, ya que si presentan un letargo interno y no han recibido tratamiento es mejor sembrar en otoño. Sea cual sea la época de siembra, lo ideal es que sumerjas las semillas en agua 48 horas antes de hacerla.

Semilleros

Para hacer la siembra en semilleros puedes utilizarlos de diferentes tipos. Los más comunes son bandejas de alveolos de plástico, bandejas de plástico planas, bandejas de corcho con alveolos, macetas, jardineras, cajones de madera, cuencos… Lo cierto es que hay infinidad de recipientes que puedes utilizar para sembrar estas semillas. Lo importante es que el recipiente tenga siempre agujeros de drenaje para que las semillas no se ahoguen.

Rellena el recipiente con turba y arena a partes iguales o bien con turba y perlita, también a partes iguales. Las semillas deberán estar a una profundidad que no sea mucho mayor que la semilla en sí. Por ejemplo, si la semilla mide un centímetro, no la siembres a más de uno y medio.