
Las habas verdes son muy fáciles de cultivar y también muy prolíficas, así que si tienes un huerto en casa serán una gran opción, por muy pequeño que éste sea. Pertenecen a la familia de las leguminosas y se pueden comer tanto las vainas como las habas que hay en su interior, siendo así uno de los cultivos más interesantes que puedes encontrar ya que le sacarás mucho partido.
Son muy resistentes, así que se pueden sembrar en otoño para poder obtener cosechas muy tempranas. La planta puede llegar a alcanzar el metro y medio de altura, teniendo hojas alternas con foliolos anchos de color verde y sin zarcillos. Las flores se agrupan en racimos cortos de entre 2 y 8 flores.















