Pájaros en el jardín
Pocas cosas me gustan tanto como ver pajarillos revoloteando y saltando por un jardín. Ya puede tener el recinto grandes árboles, preciosos macizos de flores… que si no viven pájaros en él es como si le faltara algo muy importante. Y es que de hecho así es.

Los pájaros no sólo nos alegrarán la vista y el alma con su presencia y sus trinos, sino que también serán muy útiles, más de lo que pensamos: comen insectos y larvas que son perjudiciales para nuestras plantas y además, en verano contribuyen a limpiar el ambiente de moscas y mosquitos.

Pero los pájaros han de sentirse cómodos en un jardín; sino, no acudirán. Necesitan algún árbol medianamente frondoso donde poder posarse y observarlo todo, sintiéndose al mismo tiempo seguros. Ésta es una de las medidas que más facilitan que vengan pájaros asiduamente. Si no tenemos espacio para árboles, los arbustos también servirán, sobretodo si dan bayas.

Seguro que vendrán, tarde o temprano, si ven comida. En este sentido, podemos ponerle un comedero, pero eso sí, a prueba de gatos; no todos los lugares sirven para dejarles comida. La manera más sencilla de poner un comedero es colocar un tablero sobre un poste clavado en el suelo; el poste ha de ser bastante alto, de más de metro y medio, para asegurarnos que los gatos no puedan saltar. Podemos ensartar una fila de cacahuetes en un hilo y colgarla de un árbol: a muchos pájaros les gustará picotear. O untar una cáscara vacía de coco con una papilla a base de pan, galletas… mezcladas con agua y colgarla boca abajo.

Una casita para pájaros hará más fácil el hecho de que vivan en nuestro jardín permanentemente. Las puedes comprar de muchas formas y tamaños, o construirlas tú mism@. Eso sí, el hecho de colocar la casita no significa que allí aniden pájaros: a veces no les gusta la casa en cuestión, o el lugar donde está colocada… hay que ir haciendo pruebas.