Pasos para realizar el cambio de maceta con éxito
Llega un momento en que tanto las plantas de interior como las de exterior necesitan un cambio de maceta para poder prosperar. Sin embargo, este cambio esconde algunos secretos para lograrlo con éxito, como hacerlo en el momento exacto o el procedimiento en sí.

En primer lugar, es necesario que elijas una maceta más que no sea mucho más grande que la anterior para que las plantas no se sientan “perdidas” con un cambio de hábitat sobredimensionado. Además, es preferible que pierdas el recipiente, ya sea de maceta o de barro, quebrándolo o cortándolo, antes que extraer la planta con su pan de tierra entero y correr el riesgo de dañarla por tironear. También es muy importante que utilices macetas nuevas o bien desinfectadas para evitar posibles contagios o transmisión de enfermedades. Piensa que la planta estará más vulnerable por un tiempo al hacer el cambio, por lo que es necesario protegerla.

Pasos para realizar el cambio de maceta con éxito
Te aconsejamos que para facilitar el desmoldado no dejes de regar unas horas antes. Cuando el recipiente esté fuera, retira suavemente la tierra con los dedos de la zona de las raíces y péinalas con delicadeza. Si notas que han crecido mucho, despúntalas levemente con una tijera. Además, deberás espolvorear las puntas con un buen enraizador en polvo, sobre todo si notas que la planta está fatigada por la larga permanencia en un mismo recipiente. También es importante que deposites en el fondo de la nueva maceta un poco de pedregullo para evitar el drenaje excesivo.

El siguiente paso es echar un capa de compost fresco suficiente para que la planta pueda apoyarse de forma cómoda. Después, con una pala pequeña, añade el resto del compost hasta llenar la maceta y cubrir las raíces por completo.