Peligros de la jardinería para niños
Si tienes niños en casa y también un jardín, seguro que les encanta no sólo disfrutarlo al máximo sino también ayudarte en muchas de las tareas que tienes que llevar a cabo para su mantenimiento. A partir de los dos años, los niños están ya capacitados para poder ayudarte en las tareas más sencillas, como por ejemplo regar las plantas, aunque siempre con tu ayuda y sin manejar ellos solos la manguera o regadera.

En el caso del riego siendo tan pequeños, lo mejor es que utilicen una regadera pequeña de colores para que sea más divertido y llamativo. También pueden eliminar las malas hierbas, siempre con la supervisión de un adulto y sin utilizar ninguna herramienta para ello sino sus manos. A los 5-6 años ya pueden comenzar a plantar semillas, y lo ideal es que sean de crecimiento rápido para que no se desespere y vea resultados pronto.

Principales peligros

Tenga la edad que tenga el niño, hay que tener en cuenta que son muchos los peligros que le rodean en las tareas del jardín, así que hay que tomar las precauciones necesarias para garantizar su seguridad. Algunos de ellos están en las herramientas, y lo mejor para evitar accidentes es que utilicen las que son inofensivas, como palas, cubos, regaderas o rastrillos de plástico. Nunca dejes que manipulen segadoras, tijeras o cualquier tipo de maquinaria. También deben alejarse de productos que pueden resultar nocivos o peligrosos, como herbicidas, fertilizantes o abonos.

Peligros en plantas y árboles

Peligros de la jardinería para niños
Las plantas, árboles y arbustos también pueden ser un peligro, como por ejemplo aquellos ejemplares que tengan espinas, hojas cortantes o espinas, como por ejemplo los rosales o cactus. También hay que evitar las que tienen algún componente tóxico para los niños, y hasta hay especies que pueden causar envenenamiento por un simple roce o por ingerirlas. Por ejemplo, el muérdago y el acebo tienen sustancias que pueden provocar graves daños en el organismo de los niños si se consumen.