Plagas de las palmeras
Ya hemos hablado en otras ocasiones de lo fantásticas que son las palmeras para plantar tanto en tu jardín como en el interior del hogar ya que tienen mucha belleza, pero hay que cuidarlas muy bien para poder sacarles siempre el máximo partido y, sobre todo, evitar que aparezcan plagas que terminen matando a la planta. Los problemas que pueden surgir en las palmeras, y en cualquier planta en general, son las plagas, las enfermedades y los trastornos o fisiopatías.

Hoy te hablaré de algunas plagas de las palmeras y de cómo les afecta cada una de ellas, aunque sí he de decir que si éstas afectan al cogollo de la palmera el resultado es siempre la muerte del ejemplar, y si afecta a otra parte aún se puede salvar. Toma nota de las más usuales:

– Araña roja: Son unas arañas muy pequeñitas que únicamente se aprecian con una lupa o muy de cerca si tienes buena vista. Se ven favorecidas por el aire seco así que suelen aparecer en primavera y verano. Para combatirlas puedes utilizar productos fitosanitarios como el bifentrin, el dicofol, fenpiroximato o la abamectina. Es muy importane que aumentes la humedad y la ventilación (ésto último en caso de estar en interior o en un invernadero).

– Araña blanca: Ataca a las hojas e impide su correcto desarrollo aunque son menos frecuentes que las arañas rojas. Para eliminarlas puedes utilizar los mismos productos que en el caso anterior.

– Cochinillas: Es una de las plagas más frecuentes y hay varias especies, apareciendo siempre en los órganos aéreos de las palmeras. Podrás saber que han aparecido si ves alguna zona invadida por manchas amarillas, que aparecen cuando las cochinillas succionan la savia. Algunas especies pueden atacar a las raíces, especialmente si la palmera es joven. Elimina todas las partes de la palmera que estén muy afectadas y utiliza para las partes menos graves productos específicos para las cochinillas y hacer pulverizaciones cada 2-3 semanas.

– Taladro: Es una mariposa que solamente aparece por las noches y que durante el día se refugia debajo de restos vegetales, especialmente entre rugosidades y grietas. Excavan túneles dentro de la planta y los llenan de excrementos. Es recomendable utilizar insecticidas que sean de vía foliar o radicular ya que no se puede llegar a ellas por contacto.