Plagas de las plantas bulbosas
Ayer te contaba todas las características de las plantas bulbosas y hoy me gustaría centrarme en las plagas que pueden afectarles, que como a cualquier otro tipo de planta pueden ser muchas y muy dañinas.

Pueden verse afectadas por plagas como cochinillas o pulgones, enfermedades como hongos o por diversos trastornos como el exceso o defecto de riego o las quemaduras del sol. Toma nota de las plagas de las plantas bulbosas:

– Cochinillas: Se caracterizan por tener un escudo protector de diversos colores y consistencias. Provocan que las hojas se vuelvan amarillentas y luego se caigan, segregando una especie de líquido azucarado brillante que hace que se asienten los hongos. Puedes quitarlas con un algodón impregnado en alcohol y después pulverizar con un insecticida específico.

– Pulgones: Clavan su pico y absorben la savia, deformando tanto las hojas como los brotes. También dan lugar a hongos y hormigas. Si el ataque fue menor puedes cortar las hojas y brotes dañados y limpiar el resto con agua jabonosa. Si es un daño muy grande deberás tirar la planta.

– Mosca blanca: Se suelen asentar en el envés de las hojas y si las agitas se van volando. Si pican las hojas pueden hacerles mucho daño ya que se vuelven de color amarillento, llegando a deformarlas si es un ataque muy fuerte.

– Trips: Son unos insectos muy pequeños (unos pocos milímetros) que pican las hojas y provocan que se decoloren (color plateado) para después secarse y caerse. También atacan mucho a las flores. No suelen causar muchos daños así que quita las dañadas y aplica un insecticida específico.

– Araña roja: También son muy pequeñas e invaden todo el envés de las hojas. Podrás verlas únicamente si te acercas mucho o si utilizas una lupa, además de darte cuenta cuando las hojas se vuelvan amarillentas o con puntos amarillos, deformándose y cayéndose después.

– Orugas: Quita con la mano todas las que veas y si son muchas aplica después un insecticida.

– Rosquilla negra: Es una oruga que se alimenta a base de roer el cuello y las hojas inferiores de la planta. Durante el día están escondidas y aparecen por la noche, siendo mucho más voraces cuando llega el otoño.