Plaguicidas ecológicos
Las plagas que afectan a nuestras plantas son uno de los problemas más desagradables y difíciles con los debemos enfrentarnos en nuestro jardín, y es que sean del tipo que sean estos organismos son realmente duros de pelar.

Aunque tradicionalmente el hombre ha recurrido a los productos plaguicidas químicos, lo cierto es que cada vez son más las personas que renuncian a estos productos que a menudo pueden ser perjudiciales no solo para las plantas sino también para el resto de seres vivos (personas, animales, etc.).

¿La alternativa? Los sistemas de eliminación de plagas ecológicos.

A continuación te dejamos algunos de los sistemas naturales para controlar o eliminar las plagas sin necesidad de utilizar productos químicos:

– Manual: Generalmente solo se podrá eliminar la plaga de forma manual cuando ésta esté localizada en una única parte de la planta (una hoja, un tallo, etc.). Bastará con cortar la parte afectada y asegurarnos de que ésta no se ha desarrollado en otras zonas del ejemplar.

– Animales e insectos: Son uno de los mejores recursos, aunque no dejan de ser más animales metidos en tu jardín… La cantidad de insectos, aves y reptiles capaces de controlar las plagas es enorme, desde las mariquitas o libélulas para deshacerse de los pulgones hasta escarabajos, ciempiés, especies de pájaros como el tordo, arañas, sapos y ranas pueden ser la solución perfecta para hacer que las plagas de tu jardín apenas tengan tiempo de hacer acto de presencia.

Plantas repelentes: La presencia de algunos ejemplares como por ejemplo la Crotalaria, la Curcuma, el Neem, el Piretro o la Quassia reducen la aparición de otros insectos sobre las plantas.

– Trampas caseras: Estas trampas suelen rondar entorno a una misma idea en la que las superficies de colores llamativos llaman la atención de los ingenuos insectos que acuden a ellas y se quedan pegados sobre su viscosa superficie llena de pegamento.

– Remedios caseros: No sirven en todos los casos, pero la utilización de algunos elementos como la nicotina, el azufre o el agua jabonosa pueden ser muy útiles para controlar algunas plagas.