Plantar tomates al revés
Todo el mundo conoce el tomate, esa deliciosa fruta que viene de una planta fácil de cultivar y que sabe mucho mejor si es casero. Lo que no todos saben es que se trata de una planta ideal para los amantes de la jardinería con poco espacio. ¿Sabes por qué? Pues muy sencillo: se pueden cultivar al revés, es decir, colgando del techo.

Cultivar al revés es toda una moda hoy en día, aunque el cultivo de tomates promete mejores y más tempranas cosechas. Pero no es solo una solución ideal para las personas que están escasas de espacio en el suelo, sino que es la idea perfecta para los que defiendes las 3 “R”: reutilizar, reducir y reciclar.

Ventajas

El cultivo de los tomates al revés tiene muchas ventajas. Por un lado, y como ya te hemos comentado anteriormente, es ideal para todos los que no disponemos de una amplio jardín o espacio para plantar. Y es que solo se necesita un gancho para colgar la maceta y hacer crecer los tomates.

Plantar tomates al revés
Por otro lado, no necesitan replanteo como el cultivo tradicional ni el uso de estacas para evitar que los tallos se rompan en el plantío clásico. Desde luego, otra gran ventaja, especialmente para los jardineros más impacientes, es la disminución del riesgo de algunas plagas, como los gusanos u hongos de suelo.

Desventajas

Sin embargo, cultivar los tomates al revés también tiene algunos inconvenientes. Por ejemplo, las macetas de tomates suelen ser muy pesadas cuando están llenas de tierra húmeda y tomates grandes, por lo que colgarlas es todo un reto. Además una maceta colgada puede moverse bastante con la brisa y viento.

Por otro lado, es importante tener en cuenta que cuando la tomatera comienza a crecer, lo hace hacia arriba, por lo que sus tallos tienen forma de “U” y pueden estar algo retorcidos. También resulta difícil encontrar un lugar donde la maceta pueda estar colgada y recibir la cantidad de sol suficiente (de 6 a 8 horas diarias). Por último, debes saber que no todas las variedades de tomate se adaptan bien a este estilo de cultivo. Son más recomendables las de fruto pequeño.