Plantar tubérculos de begonia
La begonia es una planta preciosa por sus flores con multitud de colores, que resiste perfectamente tanto en interiores como en exteriores, aunque depende de la variedad que poseamos. Cuando llega primavera es una época ideal para plantar begonias, ya que de ese modo las veremos florecer en verano. Las begonias se pueden plantar como plantas maduras, en semillas o esquejes de tallo. Sin embargo, son con los tubérculos la opción más fácil de plantar y pueden desarrollarse en cualquier mezcla de tierra convencional.

Los pasos para plantar los tubérculos de begonia son los mismos pasos que para cualquier plantación:

Primero elegiremos una maceta no muy grande, intentando que tenga orificios de drenaje en la base del recipiente. Un truco muy bueno es taponar estos orificios con trocitos de espuma, de ese modo el agua sobrante pueda drenar sin perder tierra. Si la maceta no dispone de orificios, lo aconsejable es perforarlos.

Lo cierto es que las begonias pueden crecer sin problemas en cualquier mezcla de tierra normal. No obstante, se recomienda plantar los tubérculos a unos tres centímetros de profundidad para asegurar su correcta floración, la hondura puede variar en función del tamaño del tubérculo. Por último, sólo nos quedará regar la maceta y aplicar fertilizante cuando veamos que comienza a crecer.

Por otro lado, si vamos a plantar semillas de begonia, es aconsejable mezclarlas con arena de plata, para después poder esparcir la mezcla en una bandeja de tierra húmeda, pero sin cubrir las semillas. En verano cuando pega fuerte el sol, es mejor dejar la maceta a la sombra, de modo que tenga luz pero no rayos directos e intensos, ya que pueden dañar los tejidos de la planta. Finalmente, debes saber que el ambiente ideal es cálido, húmedo y sin corrientes de aire. Requiere dos riegos por semana.