Plantar tulipanes en macetas
El tulipán es una preciosa planta que puede utilizarse para ornamentar cualquier rincón, ya sea acompañado por otras flores, arbustos o por sí sola, pues belleza es algo que no le falta.

Compra aquellos bulbos cultivables en zonas con el mismo clima que en el que te encuentras, pues no es lo mismo cultivar plantas originarias de Argentina que de Holanda, por ejemplo. Asegúrate de que vengan protegidos en una bolsa que les permita respirar, que no estén secos o con hongos y sobre todo que tengan un tamaño razonable, pues de ello dependerá el desarrollo de la futura planta.

Los tulipanes necesitan estar en suelos ligeros, que retengan la humedad pero que no tengan un exceso de agua que podría ahogar y pudrir los bulbos, y en espacios a media sombra especialmente al principio.

Una vez hayas decidido el mejor lugar para su plantación debes preparar la base de la maceta con una tierra bastante mullida con una profundidad mínima de 25 centímetros para el perfecto desarrollo de la planta. Debes plantar los bulbos a unos 15 centímetros de profundidad con la punta hacia arriba, y si vas a plantar varios debes mantenerlos con una separación de unos 5-10 centímetros entre ellos.

Cuando la planta haya alcanzado los 8 centímetros (y si se aprecia en ella el ‘botón’ del tubérculo) es un buen momento para trasladarla a una nueva habitación más cálida a la que llegue más la luz del sol.

A pesar de su imagen frágil y sofisticada, los tulipanes son plantas muy resistentes que aguantan muy bien las bajas temperaturas y el viento, por lo que no deberemos ser especialmente cuidadosos en este sentido, como tampoco deberemos serlo con su mantenimiento: bastará con revisar que se mantenga siempre húmeda y nutrida, aunque no es necesario que utilicemos fertilizantes si los bulbos son de buena calidad.