Plantar y sembrar hierbas aromáticas
Ayer te contábamos como las distintas especies de aromáticas (también condimentarías y medicinales) podían desarrollarse mejor según la época en la que fuesen sembradas, y hoy queremos acercarte algunos consejos generales más acerca de la plantación y la siembra de este tipo de plantas.

Si estás muy verde en el asunto o si sencillamente quieres optimizar las técnicas para estas plantas en tu jardín no pierdas detalle de lo que te contamos.

Lavanda, Melisa, Orégano, Salvia, Santolina, Tomillo… Lo primero que debes tener en cuenta es que muchas de estas plantas mediterráneas tienen dos requisitos fundamentales: una exposición casi continua al sol y un suelo con buen drenaje que evite que la planta se encharque, pues podría ahogar o pudrir sus raíces.

Puedes sembrar tus ejemplares aromáticos en macetas y jardineras en cualquier rincón del hogar, pero también directamente en el suelo de tu jardín siempre que el lugar sea soleado y protegido de los vientos (recuerda proteger las más frágiles de las heladas de invierno).

En este sentido, más allá del buen drenaje estas plantas no son muy exigentes en lo que al suelo se refiere, pues precisarán un pH entre 6 y 7,5. No obstante, en caso de que sea pobre en nutrientes sí que es necesario que antes de plantar abones la tierra. En suelos muy arenosos deberás utilizar los que mantienen la humedad y se descomponen progresivamente (turba, estiércol, humus de lombriz, etc.), mientras que en los arcillosos además de esto deberás añadir arena de río para permitir que entre más aire en el suelo y que las raíces puedan desarrollarse.

Si las vas a tener en casa una buena idea es colocarlas cerca de una ventana, especialmente si es la de la cocina: de este modo darás un toque decorativo muy natural al espacio y además las tendrás siempre a mano para poner la guinda a tus platos.