Plantas afrodisíacas
Seguramente sabes de sobra lo que es algo afrodisíaco y habrás oído hablar de alimentos que tienen esos poderes, como las ostras o las fresas, pero no solo es la comida, ya que hay también plantas afrodisíacas que estimulan y favorecen tanto el apetito como la excitación sexual. Todas estas plantas poseen una gran cantidad de vitaminas (A, B, C y E) y minerales (hierro, magnesio, fósforo, lictina, potasio y zinc), que son esenciales para gozar de una sexualidad sana y buena. Veamos las plantas afrodisíacas más comunes:

– Apio: igual que las trufas, el apio contiene feromonas, una sustancia afrodisíaca que te puedes tomar, por ejemplo, en una sopa de apio.

– Azafrán: probablemente lo usarás cuando haces una paella, y a partir de ahora sabrás, si no lo sabías ya, que además de dar un excelente sabor y color a las comidas estimula sexualmente a quien lo toma. Se utiliza mucho en algunas bebidas en Oriente.

– Cacao: sus semillas contienen feneletilamina, que es una sustancia que estimula el organismo y te da una mayor sensación de euforia, estimulación y deseo sexual. Prueba a tomarte dos onzas antes de una relación, eso sí, que sean de cacao puro y no con leche, avellanas ni cosas de esas que hay ahora.

– Coco: en la India es un símbolo de fertilidad y maternidad. Mezcla un poquito de leche de coco con ron y tendrás el afrodisíaco perfecto, sobre todo si es un coco que consigas realmente y se lo extraes, no comprarlo ya envasado.

– Gingseng: es una de las más conocidas y utilizadas en todo el mundo. De su raíz se extraen saponinas de tipo hormonal que son muy buenas para estimular sexualmente, sobre todo cuando la líbido está un poquito baja por culpa de la ansiedad, el estrés o una depresión.

– Regaliz: esta planta tiene también características afrodisíacas porque al tomarla aumenta la presión de la sangre.

– Rosal: la fama que tienen las rosas como un perfecto regalo a una pareja o a alguien que quieres conquistar no es solo por su belleza, sino que su aroma es tan fuerte, envolvente y seductor que se utiliza también para la elaboración de muchos aceites y perfumes.