Plantas anuales y bianuales
Puede que sea la primera vez que escuchas hablar de este modo de las plantas, y es que aunque conocemos algunos otros tipos de clasificación la mayoría seguramente desconocéis lo que son los ejemplares anuales y bianuales.

Comprenderlo es tan simple como describirlo, y es que se trata sencillamente de esas flores que deben ser plantadas cada año, es decir, que no acostumbran a mantenerse durante un mayor periodo de tiempo.

Las plantas anuales son más popularmente conocidas como plantas de temporada, esos ejemplares herbáceos con una media de vida de varios meses que tras la floración o en épocas de frío deben ser desechadas.

Plantas anuales y bianuales
No obstante, lo cierto es que no se trata de una ciencia exacta y algunas de las más resistentes pueden sobrevivir al invierno y volver a florecer durante la siguiente temporada. Algunas de ellas son el Amaranto, las Petúnias, la Gallardía, el Cosmos o el Agerato, por ejemplo.

En cuanto a las plantas bianuales debes poner todos tus sentidos en nuestra explicación, pues pueden no ser fáciles de comprender a priori: Las bianuales no han recibido esta designación porque vivan durante 24 meses sino porque dada la lentitud de su proceso de floración su desarrollo suele tener lugar en dos años distintos.

No obstante, y como en el anterior caso, la floración dependerá de algunos factores como el clima (lo que en un determinado lugar florece una sola vez puede estar en continua floración en otro).

Tanto unas como las otras tienen grandes ventajas, y es que no solamente resultan muy decorativas para tu jardín o terraza sino que también son una opción económica que permite ir variando la estética del jardín.

Además, las flores y plantas anuales o bianuales son buenos aliados a la hora de cubrir huecos puntuales en el terreno, pues solamente tienes que informarte y plantar los ejemplares de temporada en cada época del año y la floración no tardará en llegar.