Plantas de poco riego
Si te gustan las plantas pero no eres precisamente un crack en lo que a las tareas básicas de jardinería se refiere, lo mejor que puedes hacer es informarte acerca de aquellos ejemplares de fácil cultivo que te permitirán lucir un precioso espacio verde sin necesidad de prestarle demasiada atención…

Si no es la primera vez que tus plantas se mueren por deshidratación y falta de cuidados anota algunos de los siguientes nombres, pues corresponden a los ejemplares menos exigentes en lo que a necesidades de riego se refiere.

Entendemos por especies de poco riego aquellas que solamente necesitan un riego mensual en invierno y uno semanal durante los meses más cálidos del año. Las especies de plantas suculentas son geniales para estos casos, pues ellas mismas absorberán el agua que necesitan creando unas reservas que les permitirán sobrevivir largo tiempo sin tu ayuda; cualquiera de las plantas de sus especies mostrará la ferviente necesidad de riego cuando sus hojas, tallos y flores se vayan vaciando dejando un aspecto chupado y envejecido.

Algunas de las más populares son los cactus, el Aloe Vera, la Crassula, el Kalanchoe o la Echeveria.

También podemos encontrar especies algo más exigentes que requieren un riego moderado, un par o tres veces en verano y solamente cada diez días en invierno.

Algunas de estas especies son los bulbos, las plantas rizomatosas o las de raíces tuberosas: calas, nardos, lirios, begonias, gladiolos, tulipanes, jacintos, clivias… ¡Hay un montón entre las que elegir!

Además del evidente beneficio estético, cultivar estos ejemplares te ayudará a llevar a cabo un tipo de jardinería más ecológica que gastará menos agua y productos, lo que supondrá un beneficio para el medio ambiente y también para tu bolsillo.