Plantas que limpian el aire
Tener plantas de interior en casa o en la oficina es una estupenda idea, especialmente como elemento decorativo. Las plantas dan vida y alegría a cualquier ambiente, pero también tienen una función mucho más importante, que es la de limpiar y purificar el aire, proporcionando beneficios para nuestra salud. Según algunos estudios realizados en viviendas de Estados Unidos, el interior de algunos hogares está hasta 10 veces más contaminado que el del exterior: falta de ventilación, los materiales de construcción, productos de limpieza, ambientadores, insecticidas, electrodomésticos, tabaco, saneamientos, son los responsables de que el aire del interior de nuestras casas no sea todo lo puro que desearíamos.

Eso se debe a que gran parte de nuestra vida, ocio y trabajo, transcurre en lugares cerrados, así que es muy importante que la calidad del aire sea buena. Y aquí es donde intervienen las plantas. No sólo purifican el aire con su aporte de oxígeno, sino que también regulan la humedad y absorben sustancias contaminantes como el benceno, el tricloroetileno y el formaldehído.

Existen determinadas variedades que, por sus especiales características, son idóneas para mantener en el interior, ya que desprenden poco CO2, purificando el aire con su aporte de oxígeno, y además no requieren de grandes cuidados y pueden desarrollarse perfectamente bajo techo. En especial, los entendidos en la materia señalan tres plantas concretas que destacan por sus cualidades en la limpieza del aire. Se trata de la areca (Chrysalidocarpus lutescens), la Sansevieria (Sansevieria trifasciata) y el Poto (Epipremnum aureum).

Pero hay muchas otras especies que nos ayudan a filtrar los gases tóxicos y producen oxígeno y por lo tanto ayudan a hacer más habitable cualquier sitio, y que al mismo tiempo son fáciles de mantener porque son capaces de vivir en sitios donde no llega mucha luz y el aire no es tan limpio, por la cantidad de CO2 que emiten las personas que lo habitan. La hiedra, el ficus, el crisantemo, la lengua de suegra o el espatifilo son muestra de ello.