Plantas típicas en Navidad
Se acerca una nueva Navidad y casi todos los hogares han comenzado ya a “vestirse” de forma especial para estas fechas tan especiales. Como en cualquier otra época del año, las plantas pueden darle un toque muy especial a tu hogar también en este caso, así que hoy me gustaría hacer un pequeño resumen con las plantas navideñas más típicas, con las que sin duda conseguirás un ambiente muy especial.

Mención aparte a las plantas merece el árbol de Navidad, que puede ser tanto natural como artificial. Si lo eliges natural, las especies más recomendables y utilizadas son Picea abies, Abies nordmanniana y Abies masjoanis, las dos últimas abetos y la primera una conífera. También se pueden elegir cedros, y siempre es más sostenible elegir uno natural que uno artificial, aunque mucha gente piense lo contrario.

Plantas navideñas

– Flor de Pascua: es una de las más conocidas y es muy curiosa, ya que aunque sea típica de estas fechas no tolera el frío. Cuando la compres asegúrate de que no ha estado en espacios exteriores ya que te duraría menos, y protégela muy bien en el trayecto a casa. Riégala siempre con agua templada y ponla en un lugar en el que no reciba frío.

Plantas típicas en Navidad
– Acebo: sus hojas verdes y frutos rojos son uno de los mayores símbolos de la Navidad y uno de los grandes reclamos decorativos de estas fechas. Es una especie protegida en muchas zonas de nuestro país, pero en tiendas especializadas no deberías tener problemas en encontrarlo. Ten cuidado con sus frutos ya que son muy tóxicos.

– Muérdago: probablemente habrás visto un montón de películas norteamericanas en las que dos personas han de besarse si coinciden bajo el marco de una puerta que tiene muérdago. Es una planta parasitaria que tiene hojas carnosas y verdes y que vive en los troncos de arbustos y árboles. Desde la antigüedad se dice que tiene propiedades mágicas.

– Musgos: se emplean especialmente para decorar los tradicionales belenes navideños, como por ejemplo para hacer el suelo o crear prados. Los encontrarás pegados a las rocas en bosques y arroyos, pero también se pueden comprar en tiendas, donde además es más recomendable hacerlo.