Poda de formación en árboles
Ayer escribí un artículo en el que daba toda la información sobre la poda de mantenimiento en árboles y hoy me gustaría centrarme en otra que también es muy importante: la poda de formación. Este tipo de poda es imprescindible en árboles ornamentales ya que así podrás darle la forma que quieras.

Si cuando plantas un árbol no le haces este tipo de poda, crecerá libremente como si estuviera en la Naturaleza, algo que en ella es muy bonito pero que en un jardín no queda muy bien ya que tendrá aspecto salvaje. Con esta poda se buscan objetivos como situar la copa a una distancia determinada del suelo, formar una estructura sólida con las ramas o conseguir diferentes formas para que sea más bonito.

La poda de formación empieza desde el momento en el que se planta el ejemplar y se hace durante los primeros años hasta que se haya desarrollado completamente. Cuando el tronco ya está formado y la copa ya tiene una altura determinada hay que seleccionar las ramas que van a ser las principales para darles forma y podar las que no sean necesarias. Procura que las ramas principales no se formen con un ángulo muy cerrado con respecto al tronco ya que podrían romperse.

Si alguna de las ramas principales es muy vigorosa deberás despuntarla para que frene su crecimiento y así poder equilibrarla con las demás. Tendrás que conseguir un árbol que tenga las ramas principales distribuidas de forma equilibrada en el tronco y que sobre ellas haya unas cuantas ramas secundarias que también estén bien repartidas. Aunque en un principio pueda parecer difícil, lo cierto es que la poda de formación es una de las más sencillas y en cuanto comiences a hacerla te darás cuenta de que no cuesta mucho hacerlo bien.