Poda de renovación en los arbustos
Todos los árboles, arbustos y plantas necesitan diversos tipos de poda, algunos más y otros menos pero siempre es necesario como mínimo una poda de mantenimiento para quitar las ramas secas, estropeadas o las que molestan. Hoy me gustaría escribir sobre la poda de renovación en los arbustos, que se hace cuando un arbusto se ve viejo o está abandonado porque no se le ha podado bien.

También llamada poda de rejuvenecimiento, tiene como objetivo eliminar todas las ramas y hojas viejas para que comiencen a salir nuevas y el arbusto recupere su vigor. Esta poda se hace en casos extremos ya que con una simple poda anual mantendrás bien el arbusto y no tendrás necesidad de hacer una de renovación. Este tipo de poda puede llevarse a cabo de tres formas diferentes:

La más drástica

La primera de las opciones es la más drástica que puedes llevar a cabo y se hace en casos extremos. Se trata de cortar a ras del suelo todo el arbusto, pero únicamente podrás hacerlo con los ejemplares que tengan la fuerza necesaria para soportarlo. Después de esta poda deberás regar y abonar.

Hacer un terciado

Cuando el arbusto está muy afectado por abandono o vejez, una poda drástica puede hacer que no vuelva a brotar, con lo que la mejor opción es hacer un terciado. Terciar un arbusto es cortarle todas sus ramas, siempre a unos 40-50 centímetros del suelo en lugar de a ras. Es una opción muy rápida y sencilla aunque al nacer los nuevos brotes se enmarañarán con los antiguos y tendrás que hacer una poda de mantenimiento.

La mejor opción

La última de las opciones es la más lenta y la que más trabajo da, pero sin duda es la mejor. Tendrás que eliminar la mitad de las ramas cortándolas en su inserción, y la otra mitad deberás cortarlas a la mitad o en el último tercio, dependiendo de en qué parte tengan el mejor brote. Con esta poda conseguirás ramas jóvenes y vigorosas y deberás repetirla al año siguiente para que vuelvan a salir con fuerza.