Poda y limpieza de plantas de interior
Las plantas de interior son una gran idea en muy distintos sentidos: Dan un toque de naturalidad al hogar, lo aromatizan, lo llenan de vida y color y además contribuyen a limpiar el aire que respiramos.

Precisamente por todo lo que ellas nos proporcionan un mantenimiento y unos cuidados básicos son lo mínimo que merecen recibir a cambio… Más allá de las habituales y necesarias tareas como regar o mantener la luz y temperatura que necesitan, la poda y la limpieza de los ejemplares es algo que no deberías descuidar.

A continuación te contamos cómo hacerlo, ¡después será tu turno para pasar a la acción!

Tranquilo, porque la poda de las plantas de interior no será una labor que debas hacer demasiado habitualmente: Bastará con eliminar las flores y hojas secas y recortar las puntas que se han pasado adquiriendo un tono amarronado.

Si la planta crece más a lo alto que a lo ancho deberás despuntar los extremos de los tallos para que se desarrolle más horizontalmente; en ejemplares como la fitonia, la fucsia o el geranio puedes hacerlo mediante el pinzado, que consiste en cortar la punta terminal del tallo para que crezcan más yemas laterales.

Ten en cuenta que los ejemplares con formas demasiado concretas (redondas, por ejemplo) deberán mantener una poda más habitual no solo por su salud sino también porque para resultar hermosas deben mantener su forma constantemente.

En el caso de las plantas arbustivas deberás limpiar la planta de un exceso de hojas así como cortar la parte superior del tronco en caso que no se desarrolle como debería con el fin de que vuelva a brotar. .

Una vez hayas efectuado la poda de los distintos ejemplares llega el momento de pulir las hojas restantes con una limpieza que elimine el polvo y las deje resplandecientes: La mayoría de ellas pueden limpiarse con un paño con agua o pulverizando, a lo que puedes sumar productos abrillantadores siempre sin excederte.