Podas excepcionales en árboles
Esta semana estoy escribiendo varios artículos sobre la poda de árboles, el lunes sobre la poda de mantenimiento y ayer sobre la poda de formación. Hoy me gustaría tratar el tema de las podas excepcionales en árboles, que son aquellas podas severas que se realizan para reducir el volumen de la copa de los árboles

En este tipo de podas se utilizan las técnicas de terciado y desmochado. La de terciado consiste en cortar todas las ramas de forma que se queden solamente en un tercio de su longitud, mientras que la de desmochado es mucho más agresiva ya que consiste en cortar todas las ramas a ras del tronco. La poda excepcional no es muy recomendable ya que si tienes que hacerla es porque no has hecho correctamente la poda de mantenimiento y de formación.

Los expertos en árboles desaconsejan la poda excepcional ya que insisten en que cualquier poda es agresiva para los árboles, así que lo es mucho más si se hace de forma fuerte y cortando una gran parte de las ramas. Eso hace que el árbol sufra mucho más y no pueda cicatrizar correctamente, lo que puede suponer un riesgo de que se pudra.

Hay algunas especies que no soportan las podas excepcionales, como el abedul, fresno, melocotonero, ciruelo, castaño de Indias, falsa acacia, magnolio, manzano o nogal, entre otros. Todos ellos tienen problemas a la hora de cicatrizar, además de otros que pueden surgir como que pierden la savia y no pueden volver a desarrollarse. También es importante decir que cualquier árbol al que se le realiza una de estas podas “salvajes” vive muchos menos años que otro que mantienes correctamente y lo podas cuando le corresponde.