Polinización en árboles frutales
Los árboles frutales son una de las mejores opciones para plantar en tu jardín ya que no solo tienen un aspecto precioso y muy decorativo cuando se desarrollan sino que podrás aprovechar todos sus frutos para distintos usos culinarios, especialmente para comerlos según los recolectas como las naranjas, limones, manzanas, peras, melocotones y muchas más.

Para que puedan crecer los frutos es necesario que las flores de estos árboles sean fecundados por el polen, lo que se llama polinización y que suelen realizar insectos, normalmente las abejas, aunque también hay casos en los que la polinización se da por viento (lo que se llama polinización anemófila). Los árboles que no consigan tener una buena polinización producirán muy pocos frutos y en algunos casos no llegarán ni a producirlos.

Hay polinizadores que se pueden utilizar para fomentar este proceso, y son necesarios en los casos de árboles frutales como los manzanos, los cerezos, los almendros, los perales o los ciruelos. Todos ellos necesitan el polen de otra variedad pero de la misma especie y que esté planta cerca para que la pueda polinizar, y además deben ser polinizadores compatibles y florecer al mismo tiempo que la variedad que quieres polinizar. Se deben poner 1 ó 2 polinizadores por cada 10 ó 15 árboles frutales que plantes.

Hay otros frutales que no necesitan tener cerca polinizadores, como por ejemplo todos los cítricos, los melocotoneros, los albaricoqueros, las parras o las nectarinas. Ninguno de ellos los necesita pero si hay diferentes variedades en el mismo sitio y florecen al mismo tiempo conseguirás una mayor cantidad de frutos y además serán de mayor calidad.