Poner una fuente en el jardín
El agua es sinónimo de vida y su movimiento es una maravilla de la naturaleza. El sonido que produce una pequeña fuente, corriente o cascada de agua es algo muy agradable y natural ¿Por qué no ponerlo en nuestro jardín? Desde el principio de los tiempos las civilizaciones más antiguas incorporaban a su arquitectura toda clase de fuentes y otros sistemas con los que transportar el agua hasta los jardines y las ciudades.

Con el paso de los siglos los estanques se han convertido en habituales de numerosos jardines, siendo el centro de atención por su peculiar belleza, son la forma bonita de poder gozar de este elemento vital. No obstante, si lo que buscas es que corra el agua en tu parcela prueba a improvisar con pequeñas cascadas o arroyos, la sensación del movimiento del agua es muy relajante y además la vegetación lo agradecerá proliferando de una manera sorprendente.

Con una fuente podrás aumentar las especies y plantar aquellas típicas de las zonas húmedas, acostumbradas a estar permanentemente en un entorno mojado. Estos vegetales embellecerán increíblemente el terreno y pondrán una nota de distinción al paisaje.

Sin embargo, las cascadas de agua más naturales se consiguen en los terrenos con pendiente, pero también es posible poner este tipo de fuentes una zona con terreno llano, construyendo algunos montículos para el salto del agua. No es necesario que construyas una gran catarata artificial pero sí un bonito escenario natural que simule un paraje silvestre.

Al mismo tiempo, no olvides decorar con una bonita fuente. Son elementos que ayudan a atraer la atención, convirtiéndose en las protagonistas absolutas del jardín. Por su agradable sonido y por embellecer el entorno, una fuente es una buena propuesta para ornamentar y romper la monotonía en el jardín.

Si te lo puedes permitir, te recomendamos las fuentes con surtidor porque oxigenan el agua, existen numerosos modelos de bombas sumergibles para que el agua circule a través de un circuito cerrado. Normalmente vienen con una estructura de piedra y adosadas a la pared. Respecto a las formas, encontrarás multitud de modelos en jardinerías y tiendas especializadas. Elige la que más se adapte al espacio. Disfruta del agua y contempla cómo fluye.