¿Por qué huelen las flores?
Nos pasamos toda la vida haciéndonos preguntas (algunas más tontas que otras) sobre el porqué de las cosas. Muchas de ellas son cuestiones trascendentales, la mayoría sin respuesta. Sin embargo, hay otras que tienen una razón científica y, gracias a Internet, ahora podemos averiguarlas. Una de las preguntas que muchos de vosotros os habréis preguntado alguna vez es: ¿Por qué huelen las flores? Pues bien, para la gente que no lo sepa y sienta curiosidad, hoy traemos respuestas. Nunca viene mal aprender, ¿no crees? Sobre todo si son cuestiones referentes a la naturaleza.

El porqué del olor de las flores tiene una explicación muy sencilla. Contienen distintas sustancias volátiles, muy aromáticas, que dependiendo de la hora o de las condiciones ambientales se desprenden, produciendo un perfume características.

¿Por qué huelen las flores?
Estas sustancias estás repartidas por diferentes partes de la planta, como el pétalo, el estambre o el polen. Como ya te hemos comentado, se trata de sustancias muy volátiles que se evaporan muy fácilmente, liberando su aroma, lo que puede provocar sensaciones tanto agradables como desagradables.

Para que puedan oler, es absolutamente necesario que la sustancia esté en estado gaseoso. En el caso de que sea sólida, sus moléculas en suspensión deberán ser solubles en el líquido que constantemente humedece la pituitaria de la nariz para facilitar su apreciación.

Pero todo sabemos que la naturaleza es muy sabia así que, ¿para qué quieren las plantas desprender este aroma? Las flores huelen para atraer polinizadores y la fruta madura para atraer posibles dispersores de las semillas. Además, se cree que pretenden inhibir la germinación y el desarrollo de otras plantas, protegerse contra hongos y microbios que producen enfermedades y contra herbívoros o parásitos, o como fotoprotección. Sin embargo, estas sustancias volátiles también son utilizadas por predadores, patógenos y parásitos, entre otros, para detectar la planta o las raíces.