Por qué las rosas tienen espinas
El rosal es la planta ornamental por excelencia y ha sido así desde hace muchos años. De hecho, se dice que los orígenes de las rosas cultivadas se remontan a la jardinería en la antigua China Imperial y en la mitología hindú y griega se las relacionaba con la diosa del amor y la belleza. También fue muy venerada en el Egipto faraónico.

El motivo de su popularidad viene, entre otras cosas, por su aroma, suave y exquisito, por el atractivo de sus hermosas flores, de una apariencia elegante, y por su variedad de colores. Sin embargo, las rosas esconden un pequeño problema: a veces pueden pinchar por culpa de las espinas.

La flor más famosa del mundo

La rosa es la flor más famosa del mundo. Pocos jardines públicos o privados carecen de ella. Y es que entre otras cosas, ofrece múltiples posibilidades de color, con infinidad de matices, así como de olor. Su mantenimiento es sencillo y su resistencia grande, que junto con su extrema belleza la hace muy apreciada entre los amantes del jardín.

Por qué las rosas tienen espinas
Pero además de todas estas peculiaridades, las rosas cuentan con espinas. ¿Te has preguntado alguna vez por qué? La explicación es muy sencilla. Todos los seres vivos desarrollan mecanismos de defensa contra sus predadores y, como puedes imaginar, las rosas no iban a ser menos.

Contra las aves y pequeños mamíferos

Así, de la misma manera que ocurre con los cactus y los cardos, por ejemplo, las rosas usan sus espinas para evitar que ciertos animales, como aves o pequeños mamíferos, puedan dañarlas. De hecho, hay personas que plantan rosales trepadores en algunos lugares de sus jardines para disuadir a los ladrones y así mantener segura su propiedad.