Preparar la tierra para el huerto
Si vas a poner un huerto en tu jardín o ya lo quieres pero necesitas cambiar la tierra o el suelo, te daré unos consejos para que sepas cómo debes preparar la tierra para que puedas aprovechar todos sus beneficios y cómo cuidarla para que esté siempre en buenas condiciones. Toma nota:

– Labrar: Los terrenos pobres tienes que labrarlos a una profundidad de 60 centímetros para que la tierra se renueve y esté bien oxigenada. Ten cuidado en no pasarte de esa profundidad, ya que si es mayor lo único que conseguirás será poner tierra infértil en la superficie. Con la produndidad exacta podrás trabajar únicamente con la capa fértil.

– Terrones: Si tienes la tierra descuidada se formarán muchos terrones, que son bloques de tierra. Para evitarlo, deberás trabajar bien la superficie rompiendo todos los terrones que se estén formando con una azada, una horca o un motocultor. Con todo esto favorecerás la correcta penetración del oxígeno y del agua.

– Abono: Todo el abono que hayas elaborado con residuos vegetales deberás extenderlo en otoño sobre toda la tierra antes de que vayas a labrarla.

– Desinfección: La tierra siempre está llena de vida, así que es muy fácil que te encuentres en ella gusanos o larvas. Cuando vayas a comenzar a labrar deberás recoger todos los gusanos que veas, buscando bien para no dejar ninguno. Aunque los recojas todos, para asegurarte de que ninguna larva se desarrolla deberás echar un insecticida en la tierra mientras la vas removiendo para que llegue a todas partes.

– Rastrillar: Cuando llegue la primavera deberás pasar el rastrillo y, si lo ves conveniente, echar algo de abono o humus. Con esto siempre se levanta algo de polvo, así que un truco fantástico para que eso no suceda es regar la tierra ligeramente el día antes, así estará un poquito mojada y no se levantará.